EL DOCTOR JUAN IGNACIO URTECHO CABISTÁN Y SU ESPOSA

Publicado el 4 enero 2011 por Federico Michell Zavala

Información de imagen

Magdalena Avilés Briceño (1849-1924) y Juan Ignacio Urtecho Cabistán (1844-1923)
Sin lugar
Sin fecha (cd1880)
Fotógrafo desconocido
Reproducción tipográfica impresa en papel.

Referencia de la fotografía: 1. Reproducción tipográfica en Revista Conservadora, volumen II, número 14, Managua, Nicaragua, noviembre de 1961, página 207 de la separata “Diario Íntimo de don Enrique Guzmán (Continuación)”, conservada en Hemeroteca de Federico Michell Zavala; 2. Copia digital en Archivador digital de Federico Michell Zavala – Fototeca – Fototeca familiar.

Reseñas biográficas

Magdalena Avilés Briceño fue ama de casa nicaragüense del siglo XIX y XX. Vino al mundo el 19 de septiembre de 1849, muy posiblemente que en la ciudad de Granada, Nicaragua, siendo hija fuera de matrimonio del general Agustín Avilés Alfaro y de Agustina Briceño. Residió en la dicha Granada. Para mediados de los años setenta del siglo XIX, en la misma ciudad, casó con el doctor Juan Ignacio Urtecho Cabistán, abajo reseñado. Frutos del referido matrimonio fueron engendrados Agustina, Blanca, Magdalena, María y Antonina Urtecho Avilés. Era llamada “Mimí” por sus nietos. Murió el 6 de febrero de 1924 en Granada, Nicaragua, a los 74 años de edad, siendo sepultada en el cementerio de la misma ciudad.

Juan Ignacio Urtecho Cabistán fue médico, empresario comercial e industrial, político y funcionario público nicaragüense del siglo XIX y XX. Nació el 31 de julio de 1844 en la ciudad de Granada, Nicaragua, de la unión extramarital habida entre el alférez real Andrés Urtecho y Antonina Cabistán Barbosa. Tuvo por hermanos a Filiberto e Isidro Urtecho Cabistán. Fue criado en la misma Granada por su tío materno, el sacerdote y presbítero Juan Bautista Cabistán Barbosa. Realizó estudios en la dicha ciudad bajo la guía del maestro Manuel Esteban Romero. Muy joven aún, se trasladó a trabajar al entonces activo puerto de San Juan del Norte —Greytown para los ingleses, que por ese tiempo pretendían consolidar su dominio sobre la Mosquitia nicaragüense—, en la bahía formada por la desembocadura del río San Juan de Nicaragua que da al mar Caribe. De aquel puerto partió rumbo a Estados Unidos de América, donde, en la ciudad de Filadelfia, del estado de Pennsylvania, cursó la carrera médica, alzándose con el título de doctor el año de 1872. Concluidos sus estudios profesionales, tras un largo periplo por tierras de Norteamérica y Europa, retornó finalmente a su país de origen. Aprovechó su regreso para introducir en Nicaragua la máquina de coser marca New Home y el cemento Portland, habiendo sido también pionero en la fabricación de bloques de cemento. De nuevo asentado en su ciudad natal, en fecha no precisada de de la década de los setenta del siglo XIX, contrajo matrimonio con Magdalena Avilés Briceño, hija fuera de matrimonio del general Agustín Avilés Alfaro y de Agustina Briceño. Como resultado de dichas nupcias vinieron al mundo Agustina, Blanca, Magdalena, María y Antonina Urtecho Avilés. Procreó, en relaciones extramaritales, una hija más, nombrada como Ritana Urtecho. Habitó la casa que entonces perteneciera al señor Teodoro Tefel situada sobre la calle Real, contiguo a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Merced, inmueble que posteriormente compraría a su propietario inicial, instalando ahí su consultorio médico y una botica —farmacia— que habría de adquirir fama y prestigio entre los granadinos de su época. Practicó la medicina con hondo sentido humanitario y filantrópico, dedicando especial preferencia a los pacientes carentes de recursos materiales. Participó de manera moderada en la actividad política local, afiliado al partido denominado “iglesiero”, rama disidente del Partido Conservador de Nicaragua. En 1889, durante el gobierno conservador del doctor Roberto Sacasa Sarria, fue designado prefecto —jefe político— del departamento de Granada, cargo al que renunció un año después. Dueño de extenso terreno en el sector llamado de La Otra Banda, al occidente de Granada, realizó una amplia urbanización más adelante conocida con su apellido, donde erigió una hermosa residencia situada al lado norte del hospital San Juan de Dios, que todavía perdura ocupada por el Asilo de Ancianos de Granada. Dicha residencia la donaría más tarde a la congregación religiosa de las Oblatas del Sagrado Corazón de Jesús, para que funcionara en ella el Colegio Francés de Nuestra Señora de Guadalupe operado por dicha orden. Era llamado “Papá Doctor” por sus numerosos nietos. Murió el 16 de julio de 1923 en Granada, Nicaragua, casi por cumplir los 79 años de edad, recibiendo sepultura en el cementerio de la misma ciudad.

El Crucero, Managua, Nicaragua, martes 4 de enero de 2011.

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