Imágenes del grupo de amigos del Barrio del Águila… LA COLABORACIÓN CON EL MICRO ZOOLÓGICO

Publicado el 7 abril 2011 por Federico Michell Zavala

En Managua, Nicaragua, hacia la segunda mitad de la década de los años sesenta del pasado siglo XX, los varones de más edad que integrábamos el grupo de amigos del Barrio del Águila entramos en contacto con Adán Lazo Godoy. Era éste caracterizado arquetipo del popular “emprendedor” nicaragüense de aquellos tiempos, con rasgos de güegüense y habilidades de prestidigitador de feria, caminero cargador de multiplicadas artimañas en la prolija lucha por la vida. De rotunda figura y perfilado abdomen, bigotón mal recortado y permanente barba de tres días, su imagen se me vislumbra ahora en algo parecida a la del Sancho de Don Quijote, o a la del Pancho Villa en blanco y negro difundida por el cine mexicano o, más autóctona y cercana, a la apreciada en la única y borrosa fotografía que conozco del legendario héroe de la gesta libertaria de Sandino, el indómito don Pedro Altamirano, el temido Pedrón de la selva segoviana.

Empero, nuestro personaje, ni escudero en imaginadas aventuras, ni luchador por causas populares, ni portador de fusil, bandolera, o filoso machete con que degollar invasores y vende patrias. Sus ideales eran los que la necesidad de su propia sobrevivencia le dictaban y sus mejores armas empeñadas en ella, una inteligencia natural para proyectar creativas empresas, los artilugios de una abundosa y grandilocuente verborrea para tejer sus convencimientos y un elaborado manejo del halago para acrecentar a su favor las vanidades de los sometidos a su labia. Andaría, por aquellos días, rondando la edad de los cuarenta. Le acompañaba silenciosa esposa y prole numerosa. Esforzado rebuscador del día a día, había encontrado un nicho en el mercado: el espectáculo de los animales silvestres.

Previo a nuestro acercamiento, lo habíamos visto a la sombra de los frondosos árboles del Parque Central de Managua, protagonizando un humilde acto de domador de fieras. Ponía a hacer piruetas a un simpático perrito amaestrado; además, uno o dos sedosos tigrillos, algún enmascarado mapache, un mono saltimbanqui u otro animal que exhibía, mientras dejaba reptar libremente alrededor de su cuello cuatro o cinco boas de mediano tamaño, para impresión de la gente casi siempre temerosa de cualquier cosa parecida a un ofidio. Acompañaba su desenvolvimiento con un fluido e ininterrumpido discurso que culminaba con la petición de la espontánea y voluntaria ayuda en metálico —“lo que sea su voluntad”— del respetable.

Sería para las vacaciones escolares de septiembre de 1967 cuando descubrimos la existencia del Micro Zoológico Nacional, visitado una tarde de nuestras correrías en su local situado sobre la costa del lago de Managua, tras cruzar la vía férrea que entonces existía, muy cerca de donde estaba la escuela de boxeo dirigida por Francois González —por cierto, recientemente fallecido—. Adán Lazo Godoy había pasado de actor callejero a empresario de la fauna. Vaya a saberse como, había conseguido autorización para instalarse en aquellos terrenos —seguramente municipales— y algún modesto apoyo gubernamental, con lo cual, bajo el pretencioso nombre antes anotado, agrupó el conjunto de ejemplares silvestres que había ido adquiriendo, exhibiéndolos a los visitantes en derruidas jaulas distribuidas por todo el lugar a cambio del pago de un módico valor de entrada que cobraba a manera de contribución.

Antes que terminara nuestra visita, habíamos hecho fácil amistad con el propietario de aquel desaliñado intento de zoológico. Éste, con su portentosa labia, pronto nos convenció de la nobleza de su empresa. Entusiasmados por su elocuencia, pero más aún motivados por nuestro interés en favor de los animales, los miembros del grupo del Barrio del Águila dispusimos prestarle todo el apoyo posible en su denodada causa. Así que, de ahí en adelante, en lo que restaba de las vacaciones, varios de nosotros asistimos a las instalaciones del Micro Zoológico diariamente y, después, en tiempo de clases, los fines de semana. En animadas jornadas, limpiábamos el local, arreglábamos las jaulas, aseábamos y alimentábamos a los animales. En el curso de aquellas labores, éramos testigos de afanado trajinar de don Adán por el sostenimiento de su empresa, en que el teléfono constituía sus principal aliado. Grabado nos quedaría su lisonjero saludo de “honorable caballero” con que solía iniciar sus conversaciones, endulzando el oído de cualquiera que fuera el interlocutor del otro lado de la línea telefónica.

Llegado el mes de noviembre, se conoció de una Feria Nacional Agropecuaria a realizarse en Managua, prevista a iniciar el 19 de aquel mes. Enterado de la noticia, Adán Lazo Godoy intuyó una buena oportunidad para promocionar su empresa y procurarle ingresos adicionales a su bolsillo. De manera que, sin mucho pensarlo, tomó la decisión de participar en la anunciada feria con su mentado Micro Zoológico.

Faltando poco para la inauguración del evento, medios de comunicación informaron que pobladores de San Juan del Sur —puerto en la bahía del mismo nombre abierta al océano Pacífico, perteneciente al departamento de Rivas, hacia el Sur de Nicaragua— habían atrapado con vida una morsa, posiblemente por haber salido de su curso dentro de la corriente de Humboldt, que por dicho punto se acerca a las costas nicaragüenses. Don Adán vio en la noticia el complemento que le garantizaría el éxito de su incursión en la mencionada feria y, ni corto ni perezoso, dispuso hacerse dueño de aquella extraviada morsa, antes que otro le aventajase en la idea. Sin recordar por qué circunstancia, me correspondió viajar con él hasta San Juan del Sur a bordo de una pequeña motocicleta que utilizaba para sus evoluciones. Pronto averiguó el lugar en que se encontraba retenido el pobre animal y, tras breve regateo con sus captores, compró la morsa. Mi sorpresa fue al enterarme que pensaba trasladarla de inmediato, en la diminuta motocicleta en que, tras su voluminosa humanidad, apenas había podido alcanzar yo. Pero Adán Lazo Godoy no era hombre que se detuviese en nimiedades: se agenció un tablón de madera, con cuerdas lo ató de cruzado sobre la parrilla metálica a continuación del asiento de la moto y, con ayuda de los que se la vendieron, acomodó la morsa estirada sobre la tabla, sujetándola con más cordeles para que no se cayera. De tal forma emprendimos viaje, conductor, pasajero y morsa. Arribamos a Managua bien entrada la noche. No quiero ni pensar el horror que debió ser para el desgraciado mamífero aquel largo y penoso recorrido.

Por nuestra parte, conseguimos que el diario La Prensa publicara una pequeña nota en que, supuestamente agrupados en algo así como una asociación juvenil de apoyo al Micro Zoológico Nacional, aparecíamos anunciando la presencia de la morsa en el módulo que aquel tendría dentro de la Feria Nacional Agropecuaria próxima a efectuarse.

La feria arrancó, conforme lo previsto, el domingo 19 de noviembre de 1967, con un desfile de carrozas salido de la Plaza de la República que recorrió la Avenida Central de Managua —más conocida entonces como Avenida Roosevelt— y siguió hacia la Carretera a Masaya, hasta llegar al lugar de sus instalaciones, por aquellos días en la periferia de la ciudad. Nosotros, que habíamos laborado en el acondicionamiento de los módulos del Micro Zoológico y en el posterior traslado de los ejemplares que habrían de mostrarse al público, asistimos como parte interesada al inicio de evento. De tal modo que anduvimos tomando fotos a lo largo del desfile inaugural y, ya en el propio sitio, de la morsa y otros ejempleares exhibidos, o de cuando hacíamos publicidad entre la muchedumbre cargando sinuosas boas a la manera que nos había enseñado don Adán, según se aprecia en las siguientes fotografías.

Asistencia a defile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas y Francisco Robelo Argüello (parcialmente visible) - Plaza de la República, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Plaza de la República, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Plaza de la República, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Avenida Central o Roosevelt, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Avenida Central o Roosevelt, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Avenida Central o Roosevelt, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Avenida Central o Roosevelt, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Avenida Central o Roosevelt, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Asistencia a desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La asistencia al desfile inaugural de la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila - Personas desconocidas - Avenida Central o Roosevelt, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Participación en Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila en colaboración con el Micro Zoológico Nacional - Luis Robelo Argüello con boa - Módulo del Micro Zoológico Nacional, parque de la Feria Nacional Agropecuaria, cercanías de la Colonia Centroamérica, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Aguila en colaboración con el Micro Zoológico Nacional - Federico Michell Zavala con boa, personas desconocidas - Exterior del módulo del Micro Zoológico Nacional, parque de la Feria Nacional Agropecuaria, cercanías de la Colonia Centroamérica, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila en colaboración con el Micro Zoológico Nacional - Persona no identificada (apenas visible), Pompilio Baca Díaz y la morsa - Módulo del Micro Zoológico Nacional, parque de la Feria Nacional Agropecuaria, cercanías de la Colonia Centroamérica, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila en colaboración con el Micro Zoológico Nacional - Mono - Módulo del Micro Zoológico Nacional, parque de la Feria Nacional Agropecuaria, cercanías de la Colonia Centroamérica, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

Participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila

La participación en la Feria Nacional Agropecuaria del grupo de amigos del Barrio del Águila en colaboración con el Micro Zoológico Nacional - Zopilote rey - Módulo del Micro Zoológico Nacional, parque de la Feria Nacional Agropecuaria, cercanías de la Colonia Centroamérica, Managua, Nicaragua - 19 de noviembre de 1967

La morsa, por ser un espécimen casi desconocido en Nicaragua, atrajo multitud de curiosos convocados por nuestro aviso en La Prensa. Aquella encantadora criatura, pese el encerramiento que sufría lejos de su ambiente natural, se mantuvo mansa, cariñosa y hasta juguetona los primeros días. Mientras nos fue posible, la cuidamos lo mejor que pudimos: la alimentábamos con pescados, la mojábamos periódicamente para mantenerla fresca y hasta hicimos que le pusieran grandes trozos de hielo en su jaula, suponiendo lo agobiante que debía serle el calor de Managua.

En buena parte gracias a la presencia de aquel mamífero, la inclusión del Micro Zoológico Nacional en la referida feria redundó en ingresos aún superiores a los esperados por su gratamente sorprendido propietario. Concluido el acontecimiento, los animales regresaron a su alojamiento habitual en la costa del lago de Managua, entre ellos, la preciada morsa, para quien don Adán hizo construir un enjaulado especial con una pequeña pileta en su interior.

Pasada la ajetreada semana de feria, siendo que nos encontrábamos en período de estudios, nuestra contribución con el Micro Zoológico quedó reducida a sábados y domingos. El siguiente fin de semana que fuimos, a principios de diciembre, fue la última ocasión que vimos la morsa. La encontramos muy cambiada, triste y huraña, seguramente que por el cautiverio y por el hostigamiento o mal trato de algunos que llegaban a verla. De esa última vez es la fotografía mostrada a continuación.

Colaboración con el Micro Zoológico Nacional del grupo de amigos del Barrio del Águila - Federico Michell Zavala con la morsa - Micro Zoológico Nacional, costa del lago de Managua, Managua, Nicaragua - 2 de diciembre de 1967

La colaboración con el Micro Zoológico Nacional del grupo de amigos del Barrio del Águila - Federico Michell Zavala con la morsa - Micro Zoológico Nacional, costa del lago de Managua, Managua, Nicaragua - 2 de diciembre de 1967

Para la siguiente oportunidad, la morsa ya no estaba. Don Adán nos dijo que había muerto, seguramente que envenenada por algún mal intencionado visitante. Así conocimos el fin de aquel desdichado animal que tuvo la mala suerte de perderse en el mar para terminar sus días en infeliz cautiverio.

Poco después ocurrió la desaparición de un hermoso tigrillo tenido entre nuestros preferidos, dándonos don Adán una explicación parecida a la del caso anterior. Los del grupo caímos en pensar que Adán Lazo Godoy, quizás apremiado por las necesidades o, peor, por mero negocio, de poco en poco iba vendiendo los mejores ejemplares y, para encubrir aquel comercio, justificaba su ausencia declarándolos como muertos. Molestos por las incómodas suposiciones, mas sin haber logrado comprobar lo cierto o falso de nuestras sospechas, decidimos suspender la colaboración prestada y, en consecuencia, dejamos de asistir para siempre al auto proclamado Micro Zoológico Nacional.

En cuanto a mí, nunca más volví a tener noticias de don Adán. Es probable que el terremoto que asoló Managua la madrugada del 23 de diciembre de 1972 acabara también con su zoológica empresa. Lo cierto es que aquel singular personaje que, tan pronto entró como salió de nuestras vidas, dejó una marca, por su peculiar manera de ser, en nuestra memoria, pasando a ocupar un lugar propio en el anecdotario colectivo del grupo de amigos del Barrio del Águila

El Crucero, Managua, Nicaragua, jueves 7 de abril de 2011.

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