EL GENERAL JOAQUÍN ZAVALA SOLÍS TRAS LA SUSCRIPCIÓN DEL TRATADO ZAVALA – FRELINGHUYSEN

Publicado el 4 enero 2011 por Federico Michell Zavala

Información de imagen

Joaquín Zavala Solís (1835-1906)
Sede de la Secretaría de Estado de los Estados Unidos de América, Washington, Distrito de Columbia, Estados Unidos de América
1 de diciembre de 1884
Fotógrafo desconocido
Reproducción tipográfica impresa en papel.

Referencia de la fotografía: 1. Reproducción tipográfica en Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano, volumen XXIII, número 112, Managua, Nicaragua, enero de 1970, página 227, conservada en Hemeroteca de Federico Michell Zavala. 2. Copia digital en Archivador digital de Federico Michell Zavala – Fototeca – Fototeca familiar.

Relación de hechos

La aspiraciones respecto a la construcción de un canal interoceánico por Nicaragua han sido una constante histórica, casi desde la misma conquista española. A principios del último cuarto del siglo XIX la emergente potencia imperial de los Estados Unidos de América competía con las viejas potencias europeas por la hegemonía sobre la operación de un posible canal por Centro América, fuera éste por territorio nicaragüense o panameño. De por medio estaban también las ambiciones del presidente de la república de Guatemala, general Justo Rufino Barrios Auyón, quien pretendía imponer sus designios sobre el resto de los países centroamericanos, así como las intenciones siempre presentes de la vecina Costa Rica, empeñada en ampliar sus derechos limítrofes sobre el río San Juan de Nicaragua. En abril de 1880 el gobierno encabezado por el general Joaquín Zavala Solís otorgó concesión para la construcción de un canal a lo largo del dicho río, el lago de Nicaragua y el istmo de Rivas a una compañía estadounidense formada con personas particulares representadas por el ingeniero Aniceto G. Menocal, la que no pudo dar cumplimiento a los términos del contrato suscrito, caducando la concesión el 30 de septiembre de 1884. Próximo a finalizar el período presidencial del general Zavala, en febrero de 1883, el gobierno estadounidense del presidente Chester A. Arthur, previendo el fracaso de la compañía representada por Menocal y temeroso de que Nicaragua volviera su mirada hacia Europa, se dispuso a asumir directamente la construcción y el control del canal por Nicaragua y, por intermedio de su secretario de estado, Frederick T. Frelinghuysen, comunicó su posición al gobierno nicaragüense, no siendo ésta aceptada por Zavala, quien consideró las condiciones planteadas por los norteamericano lesivas a los intereses de su país. Poco después, el ya antes mencionado general Barrios, que propugnaba por la concertación de la construcción del canal de conformidad con lo propuesto por los Estados Unidos,  ejerció presiones desde Guatemala sobre el nuevo gobierno del doctor Adán Cárdenas del Castillo en un intento por doblegar las posiciones nicaragüenses. Bajo tales circunstancias, el ex-presidente Zavala, de común acuerdo con el doctor Cárdenas, emprendió un aparente viaje con destino a Europa y, a su paso por Washington, dejó entrever al secretario de estado Frelinghuysen la posibilidad de que Nicaragua negociara la construcción del codiciado canal con el reino de Gran Bretaña, con lo que el gobierno estadounidense se apresuró a suavizar sus exigencias. En consecuencia, el 1º de diciembre de 1884, en la indicada ciudad de Washington, fue suscrito, de manera casi informal, el Tratado Zavala – Frelinghuysen, negociado y firmado en representación de Nicaragua por el general Joaquín Zavala Solís, tras haber sido acreditado para tal efecto por el gobierno de su país. El tratado en cuestión no llegó a entrar en vigencia a consecuencia de la negativa del Congreso de los Estados Unidos de América en cuanto a su ratificación, paralizándose así, de momento, los propósitos de construcción del canal interoceánico por Nicaragua.

El Crucero, Managua, Nicaragua, martes 4 de enero de 2011.

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