Obras del canto y la trova española y latinoamericana… ENCUENTROS

Publicado el 3 febrero 2011 por Federico Michell Zavala

Título

Encuentros.

Género

Canción.

Autoría

Amaury PérezLírica y música de Amaury Pérez Vidal, músico y literato, compositor, cantante, escritor y conductor de radio y televisión cubano nacido el 26 de diciembre de 1953 en El Vedado, La Habana, Cuba, miembro destacado del movimiento de la Nueva Trova.

En una entrevista, Amaury Pérez diría de sí mismo: “No estudié música y sin embargo escribo canciones, no he frecuentado talleres literarios y he escrito y publicado dos novelas y un libro de cuentos, tampoco he asistido a cursos de locución y ya ves, he incursionado como conductor en la radio y la TV con cierto éxito. Rebasé con dificultad el noveno grado, soy malo para las ciencias, pero he sido osado, curioso, atrevido, leo a lo bestia, escucho música a toda hora y de todo tipo, veo mucho cine y televisión,  lo pregunto todo, sé escuchar”.

Interpretación original

Amaury Pérez, canto.

Publicación original

Disco compacto “Encuentros”, pista 1, EMI Music, México, Cuba, 1993.

Letra

ENCUENTROS

Al primer encuentro me entregó los ojos,
me sobrecogió rezumando ternura y cerrojo,
y bebí sus cejas, calé sus pupilas,
como quien espera, como quien aspira.

Al primer encuentro, ya, me entregó las manos
y me desarmó combinando tibieza y amparo,
me dejó sus huellas, presumió su tacto
como quien alerta, como quien atrajo.

Tal vez no me quería,
presumió celosa mi melancolía,
me utilizaba para reponer sus ansias perdidas,
me engatusaba, me perseguía,
me despertaba un poco de amor y partía.

Al segundo encuentro me entregó los labios
y me conquistó destilando pasión y entusiasmo,
cabalgué su boca, remonté sus dientes,
como quien aborda, como quien pretende.

Al segundo encuentro, me entregó su cuerpo
y se desató convertida en lujuria y deseo
la instalé en mis poros, devoré su acento
como a quien acojo, como a quien acerco.

Pero no me quería,
advirtió angustiada mi melancolía,
me utilizaba para reponer sus ansias perdidas,
me ilusionaba, me convencía,
me demostraba un poco de amor y partía.

Al tercer encuentro le entregué mis sueños
y se descubrió demostrándose
ajena y sin dueño,
le noté pereza, desazón, desgana
como quien temiera, como quien dudara.

Al tercer encuentro, ya, le entregué mi vida
y desapareció como un ave cansada o herida,
me dolió tan falsa, me dolió tan fría,
como quien tramaba, como quien mentía.

Es que no me quería,
constató turbada mi melancolía,
me utilizaba para reponer sus ansias perdidas,
me lastimaba, me deshacía,
me regalaba un poco de amor… y partía.

(México, D.F., enero de 1992)

[Texto transcrito directo del audio]

Audio video

En You Tube

El Crucero, Managua, Nicaragua, jueves 3 de febrero de 2011.

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